MI VIAJE A NUEVA YORK (19 – 28 Abril 2010) Part 4

DÍA 1: Miércoles 21 de Abril. Conociendo a Miss Liberty…

La noche anterior nos acostamos sobre la 1:30 de la madrugada. Quedamos en salir de casa a las 8:30-9:00. Pues bien, nunca pensé que eso del jet lag fuera para tanto, y más después de llevar casi dos días despierta.

A las 4 y media de la mañana mi cuerpo ya había dormido lo suficiente, y se me abrieron los ojos como platos. Miro hacia un lado y veo que Pili, lleva ya un rato dando vueltas, empezamos a reírnos y decidimos salirnos al salón, porque en la cama lo único que consigues es desvelarte!!!

Decidimos volver a intentar dormir un poquito, pero sólo lo conseguimos 20 minutos más. A los 20 minutos, otra vez despiertas, eran las 5:15 cuando escuchamos pasos por el salón!! Esta era la nuestra!!! Más gente despierta!! Nos volvemos a salir y al pobre Javi casi le da algo cuando al salir del servicio se encuentra a dos personillas muertas de risa de ver el panorama!!

Al momento y de otra habitación, aparece Francisco diciendo: ¡¡Tío, llevo una hora comiendo techo!!, y no eran las 5:30 cuando ya estábamos los siete despiertos y con ganas de comernos la ciudad!!!

Decidimos ducharnos, vestirnos y salir a la calle. Desayunamos en casa tranquilamente, hicimos un montón de fotos en la escalera de incendios del piso, que dio mucho juego porque nos acordábamos del capítulo de Friends cuando Joey y Ross se quedan atrapados en la azotea y tienen que bajar por la escalera de incendios. ¿culo a cara o cara a cara?. A las 7:30 ya estábamos camino del metro, 1 hora y media antes de lo previsto!!

Llegamos al metro de la 51th st con la 3ª avenida, compramos la metrocard, y nos adentramos en el metro. Uptpwn or downtown?? That is the question…

Al metro en menos de un día le pillamos el truco, es fácil, aunque a veces te liabas un poco porque según la hora y el día hay líneas que no pasan por donde se supone que tienen que pasar, pero siempre hay alternativas y llegas a dónde quieres; o como nosotros a la vuelta, al Rockefeller Center. Siempre llegábamos allí, pero bien porque estaba a 10 minutos del piso.

Este día teníamos planeado el downtown, así que nos dirigimos a Bowling green. Entramos a Battery Park, vemos The Sphere, precioso el parque con unos árboles que parecían cerezos que estaban repletos de flores rosas, aunque mi madre niega en rotundo que sean cerezos, ella sabrá, el caso es que estaba precioso.

Nos dirigimos a Castle Clinton para sacar las entradas para ir a LIberty Island temiendo que las colas fueran enormes y tuviéramos que abandonar la idea; pero nada más lejos de la realidad. No había nadie en la cola!!! Claro, si era muy temprano!!! Sacamos las entradas y cogimos el primer ferry hacia la Isla.

Siempre surge el dilema de ir a la Isla o coger el Ferry gratuito de Staten Island. A mi personalmente me hacía ilusión estar a los pies de la Señorita Libertad y además, estás en Nueva York, y encima sin colas!!! Era visita obligada!!!

 

 

 

 

 

Y no me arrepiento absolutamente nada!!! Me encantó. Es cierto que es pequeñita, pero después de leer tanto sobre lo pequeña que era no me lo pareció tanto. Yo cuando veo algo que estoy acostumbrada a ver en libros, en películas, y tengo tanta ilusión por ver, al final nunca me desilusiona, sea más bonito o más feo, más pequeño o más grande, me emociona por el simple hecho de ser lo que es, y de representar lo que representa. Por eso yo soy defensora al máximo de Miss Liberty, porque es todo un símbolo de una de las ciudades más importantes e impactantes del mundo y porque se lo merece!!!

El Ferry tardó unos 20 minutos. Vimos el museo, que me pareció muy curioso y subimos al pedestal. En definitiva, que yo le recomiendo a todo el mundo que vaya, eso si, que lo haga temprano para evitarse las colas que se forman.

En la isla te hacen pasar un par de controles, uno muy gracioso que te ponen en una especie de detector y te echan como tres soplidos de aire con una máquina. Es gracioso. Desde entonces cada vez que alguno se

le iba un poco la cabeza le soplábamos tres veces.

 

 

 

 

 

 

 

 

A la vuelta no bajamos en Ellis Island, porque preferimos ahorrar tiempo e invertirlo en otra cosa que nos llamara más la atención. De todas formas el ferry para y la vimos por fuera. El edificio es muy bonito y evidentemente la próxima vez que vuelva que vea las cosas que se me han quedado, ésta será una visita obligada!!


 

 

 

 

Volvimos a Battery Park hasta Bowling green otra vez. Vimos el memorial de la Guerra de Korea que esta en el parque y nos paramos a ver algunas ardillas con muy poca vergüenza que corrían por allí.

Nos dirigimos a ver The bull, el famoso toro, para literalmente “tocarle los huevos” y que nos traiga suerte en la economía y en los negocios, y ahí tuvimos un episodio con el  que todavía me muero de risa cuando lo cuento.

Había mucha gente alrededor del toro para hacerse la foto, y nos tocó competir con un grupo de japoneses armados con últimas tecnologías de cámaras fotográficas y con muy poco sentido del civismo en lo que a respetar colas se refiere. Cuando vi que llegaba nuestro turno, como vi que los japonesitos llevaban toda la intención de colarse, me coloqué estratégicamente para ponerme delante del toro en cuanto acabara la que iba delante nuestro. Cuando me coloqué dije, vamos equipo!!! Foto de equipo!!!. Pues bien, nos colocamos todos con nuestra sonrisa ensayada y hacia quién mirábamos??? Nooo, no le habíamos dado la cámara a nadie!!!! Lo que nos pudimos reír de vernos a todos colocados mirando a la nada!!! Jajaj. Pero todo tenía solución, al final uno de los japoneses se ofreció y nos hizo la foto, bueno, él con nuestra cámara y todos sus amigos con las suyas, supongo que para echarse unas risas con los amigos contándoles la historia del grupo de españoles un tanto despistadillos que andaban sueltos por NY!!

Las caras que sacamos en la foto lo dice todo!!!

Muertos de risa continuamos nuestro camino, subiendo por Broadway hasta Wall Street. Pasamos primero por Trinity Church, que tenía el cementerio lleno de tulipanes, éstos naranja, amarillo y blanco. Preciosos. Es curiosa esa iglesia ahí en medio de todos los edificios financieros. En el cementerio esta la escultura hecha con las raíces de un árbol que había en la Zona 0. La verdad que todo lo que encuentras allí relacionado con ese día te pone los vellos de punta. Ves esa ciudad tan maravillosa y piensas la que se tuvo que organizar ese día…. En fin…

 

 

 

 

 

Paseamos por Wall street y los alrededores viendo los edificios financieros: Bank of NY, NY Stock Exchange, Trump Building…

 

 

 

 

 

 

 

 

Ny Stock Exchange

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recorremos toda esta zona hasta llegar bajando y por el camino nos encontramos con el Cubo, y los niños, todavía hoy nos siguen diciendo que no entienden esa foto…Ayyy….

 

 

 

 

 

 

Seguimos andando hasta llegar al World Trade Center, y vaya si impresiona!!

Aparentemente es sólo una manzana enorme en la que sólo ves grúas, andamios y muchas obras por todas partes… pero se siente en el aire que aquello no es un lugar cualquiera… Miras arriba y te das cuenta que el edificio más alto que encuentras allí no es más que la mitad de lo que eran aquellas Torres. Allí hay gente que vende libros de fotos que te enseñan cómo era el panorama para que te hagas una idea de las proporciones. IMPRESIONANTE. Una suerte los que pudieron verlas en vivo y en directo. Nuestros niños no paraban de decir: “Hemos llegado casi 10 años tarde”.

Bordeamos la zona un poco, vimos al fondo el World Financial center. Queríamos acercarnos pero lo dejamos para más tarde y al final se nos quedó atrás. Nos acercamos a ver la cruz de vigas que rescataron de los escombros y nos dirigimos a uno de esos lugares que de verdad te ponen la carne de gallina: St. Paul´s church.

 

 

 

 

 

 

 

Es una sencilla iglesia con su cementerio delantero y sus correspondientes tulipanes, pero cuando entras todo cambia. Recuerdos y más recuerdos de lo que fue aquel fatídico 11 de Septiembre y los días posteriores. En la zona dónde están los escudos de los bomberos encontramos un escudo un tanto especial para nosotros… Una mujer lloraba a lágrima viva viendo los recordatorios…

 

 

 

 

 

 

 

 

Hablando mal: “Ese día se tuvo que liar parda”…  no me sale otra forma de decirlo…

De ahí, un poco pensativos y David emocionado por lo que él se emociona con las cosas, jiji,(David lo siento) nos dirigimos hacia City Hall Park a ver el City Hall y los edificios que hay en los alrededores.

Allí entramos en J&R, la tienda de imagen y sonido, porque queríamos comprar una cámara de fotos, pero la que teníamos pensada no nos convenció el precio y nos fuimos. En el City Hall Park había unos tulipanes con un aire republicano jiji.

El Woolworth Building es precioso!! Es muy coqueto, aunque desafortunadamente algo infravalorado por el turismo. Para mi, fue otro de esos momentos en los que tomas conciencia de la ciudad en la que te encuentras al  tener enfrente ese símbolo.

De ahí fuimos a Chinatown, donde almorzamos en un restaurante chino que nos gustó bastante, con los precios iguales a los de aquí y buenos platos. Lo escogimos porque nos dedicamos a seguir a unos chinos que buscaban un sitio dónde comer, y después de descartar un par de ellos, entraron a este bastante convencidos.

Una vez dentro, había muchos chinos (quien dice chinos, dice también coreanos y alguno más, pero es que no soy capaz de distinguirlos) y pocos occidentales, lo que nos pareció buena señal. Pasamos la tarde dando vueltas y callejeando para ver tiendecillas. La verdad es que esta zona no me gustó mucho. Yo quería vivir la experiencia de seguir a un chino para que nos enseñara bolsos hasta una trastienda, pero no me dejaron porque les dio miedo. Cobardes!!!… La verdad es que yo sola tampoco me atreví jijijij.

 

 

 

 

 

 

 

La idea que teníamos era irnos para cruzar el puente de Brooklyn, ver anochecer en la famosa playita de la que tanto había leído y después irnos a cenar a Little Italy. Pero de repente, el cielo se nubló y empezó a caer una tromba de agua impresionante.

Nos dirigimos a la zona del South Street seaport, al lado del Pier 17, y nos metimos en un bar a tomar unas cervezas, a ver si escampaba.

 

 

 

 

 

Escampó, pero pensando qué hacíamos, chispeaba, escampaba…. Así que decidimos ir andando a Little Italy, ver cómo efectivamente, se la ha comido Chinatown y no queda más que una calle. Supongo que por la época de San Genaro se pondrá mucho más bonita, porque ahora es una calle más con las salidas de agua y las farolas pintadas con la bandera italiana…. Y mucha tienda de souvenir.

Nos pusimos a andar para hacer hambre y finalmente entramos en un local con una pinta muy americana. Había un hombre cantando en directo con una guitarra que nos ambientó con clásicos como Walk of life de Dire Straits (de la cual le hicimos los coros) o Creep de Radiohead; un partido de fútbol americano, otro de baseball y uno de la NBA en las pantallas que había por el bar… así que lo que en principio iban a ser unas cervezas, se transformó en el momento perfecto para probar la auténtica comida americana. Una césar´s salad y una hamburguesa de pollo compartí yo con Pili, y los demás se zamparon una hamburguesa de tres dedos de grosor. Casi ninguno pudo acabarla. La verdad es que no estuvo nada mal , supongo que el ambiente tuvo mucho que decir.

 

El bar se llamaba Whiskey Tavern, (79, Baxter st)

La camarera era algo pesada y no paraba de preguntar: Are you OK??? Una y otra vez, supongo que para ganarse una buena propina (que tampoco hizo falta porque te la incluían en la cuenta). La verdad es que eso de las taps y las tips es un rollo. Al final las cosas salen caras, pero bueno, sabes a lo que vas y no es ninguna sorpresa.

 

 

 

De ahí decidimos irnos a casa a tomarnos una copa, porque habíamos llevado desde casa (por cierto, no tuvimos ningún problema en pasar una botella cada uno, y yo llevaba manzanilla para hacer un día rebujito!!) e intentar acostarnos pronto porque habíamos dormido poquísimo y a la mañana siguiente nuestro bus salía a las 6:30 de Penn Station en dirección a Washington DC!! Aún así nos dieron las diez y las once… las doce y la una y …. nooo, no h

omenajeamos a Sabina y caímos a la una.

Así que sin más, acabamos el día. Por la noche parecía que habían pasado tres o cuatro días desde que estábamos en la Estatua de la libertad. Son tantas las emociones que el tiempo corre y ni te enteras…

Y pensar que todavía nos quedaba lo mejor…

Anuncios

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Trackback: MI VIAJE A NUEVA YORK (19 – 28 Abril 2010) Part 1 « scj260985

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: