MI VIAJE A NUEVA YORK (19 – 28 Abril 2010) Part 6

Día 3:Viernes 23 de Abril. NEW YORK EN ESTADO PURO…

La noche antes llegamos a casa, sobre las doce y pico, y nada, algo de charla, ordenar y preparar el día siguiente mientras nos tomamos una copilla, y a la cama enseguida, porque la verdad estábamos rendidos.

Al final entre unas cosas y otras no hemos dormido más de 4 horas y poco diarias, sobre todo Pili, Javi, Francisco y yo, que nos autodenominamos draculines, porque dormimos muy poco!! Nos podía la charla!!!!

A la mañana siguiente el despertador volvió a sonar temprano. No recuerdo muy bien la hora pero debían de ser las 7 y poco. Era 23 de Abril y hacía una mañana de ensueño. Era el día perfecto para conocer ese Nueva York que aparece en películas y series, y que yo esperaba encontrarme. El Midtown nos esperaba!!!!

Salimos de casa sobre las 8 y media y cogimos el metro hasta Penn Station. De allí caminamos hasta nuestro primer objetivo, el gigante Empire State Building. Pocas palabras nuevas podría aportar para describirlo. Es simplemente impresionante. Realmente no lo aprecias estando allí abajo. Eres más consciente de lo bonito que es algo más alejado; por eso el camino desde Penn Station es la primera causa de tortícolis en EE.UU.

Justo pegado a Penn Station está el Madison Square Garden.

Como los “maravillosos Knicks” están últimamente de capa caída, nos quedamos sin poder ver un partido de NBA, que a todos nos hubiera hecho una ilusión increíble, así que nos conformamos con la visita que más tarde contaré.

Por fin llegamos a la entrada de la 5ª avenida del ESB, y de nuevo, nuestra suerte neoyorquina nos acompañó en una cola más. No había NADIE!!!!, Bueno, nadie nadie no, pero el caso es que no hicimos cola ninguna!!! Entramos a por las entradas directamente y de allí a los ascensores, previo control de bolsos por supuesto.

Habíamos decidido subir al Empire por la mañana para aprovechar las vistas, y nos hubiera gustado subir en el atardecer al TOR, pero la climatología no nos acompañó cuando decidimos hacerlo y al final se nos quedó pendiente. Pero no pasa nada, otro motivo más para volver!!

Me parecía mentira cuando estábamos en el hall de entrada, con cara de flipada me repetía: “Tío!! Estamos dentro del Empire State Building!!! Y todavía no había llegado el plato fuerte…Y de banda sonora en la cabeza Empire State of Mind, de Alicia Keys….

Lo del ascensor es increíble, 80 plantas en cuánto, poquísimos segundos!!!! Y sin sensación de vértigo ninguna!!! Primera prueba superada!!! Después pasamos a otro ascensor que te sube hasta la planta 86 y ahí estaba… New York a nuestros pies….

 

 

 

 

 

 

 

 

Qué pasada de vistas, qué pasada de día hacía, ni una nube, qué divertido es identificar toda la ciudad en cada una de las caras del edificio, qué impresionante Central Park (desde el TOR tiene que impresionar el triple!!), en definitiva, para mi, fue una de las experiencias que más me gustó y me sorprendió, porque repito lo mismo que con Times Square, te lo pueden contar de mil maneras y ver millón y medio de fotos, pero tienes que subir y verlo… no digo más.

 

 

 

 

 

Hacía un solito que se agradecía y un viento soportable, y no sé si sería la emoción pero el caso es que no sentí nada de vértigo. Me daba más vértigo abajo mirando lo altísimo que es!!!

 

 

 

 

 

Y así, después de muchísimas fotos, tácticas parecidas a la del toro de Bowling green para buscar un hueco donde ponernos todos, pero esta vez sin olvidar darle la cámara a alguien, y después de babear un rato, decidimos bajar y continuar con la ruta… Señores… ¡Esto si que era Nueva York!!!

 

 

 

 

 

 

Salimos del ESB hacia la 34, para dirigirnos otra vez al Madison Square Garden. Pasamos por Macy´s, pero no era ese el momento de pararse, como daba lluvia el lunes, decidimos dejarlo para las comprillas. La verdad es que aunque sabíamos que caerían cosillas, no era nuestra intención dedicar mucho tiempo a las compras, por eso las dejamos para el día que llovía.


 

 

 

 

 

 

De camino al Madison pasamos por una tienda de Cómics, pero no recuerdo el nombre. Nuestros niños lo fliparon porque son algo freakis, y nos costó arrancarlos de allí. Javi es el más entendido en la materia, y salió de la tienda bien sonriente con su bolsita. (Poco tenía que ver esa cara con la cara de un rato más tarde a cuenta de la dichosa bolsita, pero eso más adelante…)

 

 

 

 

 

 

 

Llegamos al MSG y compramos las entradas para la visita guiada, pero no empezaba hasta un ratito más tarde, así que decidimos desayunar algo mientras.

Era el momento de entrar a un Dinkin Donuts!!! Nos compramos algo para llevar y fuimos a comérnoslo en la entrada del Madison, y de repente… Javi: “Tío, ¿¿¿y mi bolsa de los cómics???” Eaaaa, ya la hemos liao!!!!!. Se le puso la cara blanca, amarilla, verde, de todos los colores. Te la habrás dejado en la taquilla del Madison, o en el Dinkin… no sé… y antes de acabar la frase Javi salió corriendo…

Unos minutos más tarde recuperó su color de cara y volvió a aparecer sonriente con su bolsita!!! Jiji. Se la había dejado en el mostrador del Dinkin Donuts, y es que existe el dicho ese de que Tiran más dos Donuts que dos… uy, no, no era así, jajajaj

 

 

 

 

 

Llegó la hora y entramos al MSG. Yo la verdad que no me arrepiento nada, ya que nos quedamos sin partido al menos lo vimos por dentro. Nos contaron muchos datos curiosos de cómo cambian la cancha de baloncesto a pista de hielo, y muchas cosas más. Te enseñan los vestuarios, un zapato de un jugador de los Knicks, las instalaciones del estadio, historia del edificio, un teatro que hay aparte de la pista principal, los palcos, no se, es bastante completo, ah, y viene una animadora de los Knicks a contar lo que hacen durante el año. Lo que me pude reir con la tipa esta. Estaba hablando y cuando veía que alguien le iba a hacer una foto, paraba y ponía sonrisa profident, qué ensayado lo tenía!!!!

Cuando entró hubo un clamor popular masculino, y luego Fran se justificó y nos dijo que en realidad se habían portado bien, que no habían “rebuznado” ni nada, jajajaja, es que Fran es genial, jajajaj.

 

 

 

 

 

 

Por cierto, la visita nos costó 15$

 

 

 

 

 

 

No salimos del Madison sin antes asegurarnos: “¿¿¿Javi, llevas la bolsita???”, y continuamos nuestro camino.

 

 

 

 

 

La verdad es que llevábamos todos una cara de felicidad…, y al ir caminando por la calle todos estábamos de acuerdo en lo mismo: Éste era el Nueva York que nos habíamos imaginado. Además como ya he comentado antes, la ciudad estaba preciosa, había setos con flores por todas partes, tenía, y soy yo la que lo dice… “Un color especial”…

Salimos a la 6ª avenida y comenzamos a subir buscando la calle 42.

Llegamos a uno de los parques que más me ha gustado de NY, Bryant Park. Para mí fue una pena no tener tiempo suficiente para sentarme un rato y ver pasar a toda la ciudad. Había muchísima gente almorzando, o simplemente recibiendo unos rayitos de sol.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De ahí entramos a la Biblioteca Pública. Es una pena que la fachada principal esta en restauración, pero ese edificio es una preciosidad. Lógico que Carrie Bradshaw lo escogiera como lugar para su supuesta boda con Mr. Big. Me gusta cuando se refiere a ella como el lugar que alberga las más grandes historias de amor…. Eso si, no sé cómo la gente puede ir a estudiar allí, con el trasiego de turistas que hay, yo desde luego no aprobaría ni una…

Salimos de la Biblioteca Pública y seguimos caminando por la calle 42 hasta Grand Central Terminal. Durante todo el recorrido por la calle 42 nos acompañó vigilándonos alguien muy peculiar: El señor Chrysler!!! Es una maravilla. Sé que es uno de los rascacielos preferidos por la gente, y no nos defraudó en absoluto. Cumplió con todas las expectativas marcadas!!! Es una pena que no se pueda subir ni visitar más allá de su entrada, porque tiene que ser precioso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grand Central es como si hubieras estado allí muchas veces, casi tantas como en Santa Justa, jijij, El techo es precioso, y ese vaivén de personas te deja algo mareado. Cuántos miles de personas cruzarán ese hall a diario??, Qué locura!!!

 

 

 

 

 

 

Esta foto no la llego a entender todavía, supongo que sería un arrebato de felicidad neoyorquina…

Allí nos empezó a entrar hambre. Unos niños estaban antojados de un cubo de pollo, porque nuestro plan era hacer picnic en Central Park, y yo tenía reservada una aventura neoyorquina a los demás, se llamaba Whole Food Market.

Cogimos el metro en Grand Central hasta la 59, para aparecer por Grand Army Plaza, la esquina del Parque dónde está el hotel Plaza. ¡¡Qué tire la primera piedra quien no haya soñado pasar una noche como Macaulay Culkin en Solo en casa 2!!

Allí también está la tienda Apple y justo al lado la juguetería F.A.O Schwarz.

 

 

 

 

 

 

 

 

El parque ya nos llamaba a gritos pero ya era cuestión de minutos, así que aguantamos las ganas y cruzamos hasta la otra esquina sur del parque, Columbus Circle. Ahí nos separamos para buscarnos la comida y decidimos encontrarnos allí mismo, para después hacer el picnic en el parque.

El sector femenino nos fuimos a Whole Food Market, una especie de supermercado de comida preparada y miles de cosas para condimentar. No sé cómo explicarlo, hay de todo, tú coges una cajita y te pones lo que quieras, y pagas la comida al peso. Javi y Fran se unieron a nosotras.

Nos compramos para compartir y así probarlo todo, un Bagle para cada una, los famosos macarrones con queso, un arroz con carne y quiero pensar que era curry y otra cajita con varias cosas que nos parecieron apetecibles. Había mucha comida y con la bebida nos salió por 25$ todo. Por cierto, Whole Food Market está en Times Warner centre, en Columbus Circle, nada más entrar bajas una escalera mecánica y allí está.

 

 

 

 

 

 

 

 

Volvimos al punto de encuentro, la entrada de Columbus Circle, al poco aparecieron los chicos y a comer!!! Buscamos una sombrita dónde comer a gusto nada más entrar en el parque. No nos adentramos mucho porque teníamos mucha hambre, y total, mejor ahí así empezábamos el recorrido desde el principio, que si no el hambre no nos deja apreciar el entorno!!!

Después de reposar un poco la comida algunos, mientras yo llamaba para gestionar la limusina, empezamos a explorar Central Park.

 

 

 

 

 

Parece mentira cuando uno está ahí dentro que está en la misma ciudad que hacía media hora, una ciudad llena de rascacielos, sin espacio para que corra el aire, y ahí, de repente, se encuentra ese inmenso manto verde que supongo que no sólo es el pulmón de la ciudad, sino el pulmón de muchísimos neoyorquinos a los que les sirve de terapia antiestrés.

Es una maravilla, podrías pasarte la semana entera perdiéndote por los senderos y no dejarías de encontrar fotografías preciosas. Lo tiene todo, pasas de un rincón animadísimo con alguien haciendo música a un rincón desierto con un banquito que sabes que lleva tu nombre. ¡¡¡Cuántas tardes no me iría yo con un libro a respirar aire puro!!!

Empezamos por la esquina sur-oeste subiendo, intentando llevar un orden en el recorrido que habíamos marcado pero dejándonos llevar de vez en cuando a ver con qué nos sorprendíamos.

Buscando el Strawberry fields pasamos por la zona de campos de baseball, dónde había un partido de niños pequeños bonísimos. Estaban acabando el partido y al final fueron todos a saludarse, mucho más profesionales que más de uno que anda por ahí cobrando millones. Eran graciosísimos!!

Después nos encontramos con Tavern on the Green, The Sheep Meadow, seguimos avanzando y salimos en la 72 para ver The Dakota, y a mi, la verdad, es que me entró un poco de escalofrío en el cuerpo!! Antes de ir, además de las historias que ya sabemos, me empapé en Internet de todas las leyendas que rodean el edificio, y estando allí empecé a acordarme de todo, y yo que sé, que me daba hasta un poquito de miedo y todo ,jijij. Supongo que cualquier beatlemaíaco que se precie siente algo raro cuando está en la puerta del edificio.

 

 

 

 

 

 

 

 

Volvimos a entrar al parque, y de inmediato, otro momentazo para Pili y para mi!! El mosaico de Imagine!!! Llevábamos mucho tiempo esperando verdad Pili???

 

 

 

 

 

 

 

Imagine all the people.. living life in peace… (uhhuhhh)

 

 

 

 

 

 

 

Después de eso, seguimos caminando y encontrando a nuestro paso The Lake, The Bow Bridge ( o puente de Mary Jane como le llamaron los niños), Cherry Hill, Bethesda Fountain ( esto tenía yo muchísima ilusión por verlo, y me pareció más pequeño de lo que imaginaba. Supongo que como estaba en obras perdía algo de encanto, pero un grupo de Jazz que había tocando le dio el toque justo que los andamios le quitaban). Eran tres chicos y una chica, a la que los niños acusaban de ser la novia de alguno de ellos porque no aportaba mucho al grupo… hasta que abrió la boca… cantaba súper bien. No era una voz prodigiosa pero tenía un toque country sesentero que a nosotros nos gustaba bastante, le compramos una maqueta y todo de recuerdo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De ahí al Conservatory Water donde están Hans Christian Andersen y Alice in Wonderland, y andamos un poco más, pero decidimos salirnos a coger el metro para bajar al Puente de Brooklyn, que el miércoles hubo que posponerlo por la lluvia y hoy hacía un día estupendo.

 

 

 

 

 

Cogimos el metro en el Upper East Side en dirección Downtown hasta Brooklyn Bridge/City Hall, nos colocamos la chaqueta, y a cruzar el puente.

Nuestra intención era cruzarlo y ver el anochecer desde el otro lado, pero nos anocheció por el camino. Dio igual porque fuimos viendo cómo la ciudad se iba iluminando.

Conforme íbamos avanzando por el puente, me fui poniendo algo nostálgica, no sé por qué pero a mi el Puente, y la experiencia de cruzarlo a pie siempre me ha parecido algo romántico, incluso cruzándolo sola y sin compromiso. Hubo un momento en que me quedé algo atrás queriendo porque necesitaba vivir ese momento durante unos minutos sola con mis pensamientos, y una vez más, se me saltaron un poco las lagrimas.

 

 

 

 

 

Tras millones de fotos desde todas las perspectivas (es que es un sitio tan fotogénico!!!), alucinar con el anochecer y el tono del cielo cuando se va poniendo el sol, y asegurarnos al cruzarlo que algún día volveremos a NY, bajamos del puente por la primera salida peatonal a la izquierda, para buscar, y encontrar fácilmente,uno d elos mejores rincones del viaje: La playita de Brooklyn!!!

 

 

 

 

 

Nos sentamos un rato, hicimos miles de fotos, porque uno no se cansa de disparar la cámara. Si hubiera sido de día creo que me hubiera atrevido a meter los pies en el río, pero hacía ya algo de fresquillo, y después de un rato observando aquellas impactantes vistas, de vuelta a casa.

 

 

 

 

 

 

 

A los niños les encantó el sitio, se quedaron impactados, porque no les explicamos mucho dónde íbamos, fue una sorpresa para ellos.

Volvimos a casa para ducharnos, ponernos guapos, y salir a dar un paseo. De camino vimos la plaquita donde ponen el árbol de navidad.

Decidimos posponer lo de la limusina para el día siguiente y esa noche acercarnos a Bleecker y entrar a un pub con música en directo.

Nos fuimos a Bleecker y entramos en un bar dónde tocaba un grupo de Blues. Nos costó 10$ entrar, pero la verdad, no estaba nada mal para el espectáculo que vimos. Tocaban de muerte, el batería era un personaje… hizo un solo de media hora en el que se salió de la batería, tocó con la batería al revés y después siguió el ritmo tocando por las mesas de la gente, una locura!!!

 

 

 

 

 

 

 

El cantante era el típico hombre mayor de color con una voz estilo Otis Redding y principalmente cantaban blues. Versionaron algunas canciones conocidas y a mi personalmente, me encantó, mereció mucho la pena. Las copas estaban a 7$, bastante bien la verdad.

Cuando acabaron, Francisco y yo nos salimos a la calle y nos encontramos con el pianista, y estuvimos charlando con él. Nos contó que sus abuelos eran españoles y que tenían una casa en Almería, y que él se recorrió Andalucía un verano que fue a visitar a sus abuelos. Nos contó también cosillas de su vida de músico allí en NY. Era buena gente el tipo, se parecía al cantante de REM.

De ahí volvimos a casa en taxi, y si, 10$ nos costó!!! Jijij.

Nos fuimos a la cama en cuanto llegamos, porque eran más de las 4 de la mañana y al día siguiente tocaba el MOMA!!!

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