Peli-sofá-manta-colacao-rollodecanela: CHEESECREAM CINNAMON ROLLS

Hola amigos!!

Prometí que volvería pronto y aquí estoy. Tenía varias recetas antiguas pendiente de publicar, pero ha sido hacer ésta, y colarse por delante de todas las demás.

Es una receta perfecta para ésta época del año, para éstos primeros días de lluvia en los que sólo te apetece ese fantástico plan de peli-sofá-manta, sólo que desde que éstos Cinnamon Rolls (o rollos de canela) entren en tu vida, ese plan se convertirá en Peli-sofá-manta-colacaocalentitoocafé-rollodecanela.

Yo los conocí y probé por primera vez en mi viaje a Estocolmo, y desde entonces he andado buscando la receta y la ocasión ideal para lanzarme con ellos. Ninguna de las dos cosas ha sido tarea fácil, pero en cuanto encontré ésta receta, no he podido esperar ni dos días para lanzarme!!

Los Cinnamon rolls consisten en pan dulce enrollado sobre una mezcla principalmente de canela y azúcar, típicos del Norte de Europa y de Norteamérica. Esta estructura surgió por la imposibilidad de meter la canela en la masa del pan, ya que mataría a la levadura.

Presuntamente son originarios de Suecia, donde recientemente han nombrado el 4 de Octubre como el “Kanelbullens dag”, o Día del Cinnamon Roll.

En Norteamérica es frecuente cubrirlos con un icing, y en Escandinavia suelen decorarlos con Azúcar Cande (Nib Sugar), que son unos cristales gruesos de azúcar.

Existen muchas variedades, como los Honey Buns, propios del sureste de los Estados Unidos, los Chealsea Buns, británicos, o la variedad finlandesa “Boston Cake”, que consiste en hornear los cinnamon rolls en un monde redondo, y formar una tarta. Se corta en porciones, como si cortaramos una tarta normal, no separando los rollos.

La receta que yo he hecho, la he sacado de un blog simple, absoluta y divinamente maravilloso. Se trata de Joy The Baker. No hay ni una sola receta que no se te antoje nada más verla. Os animo a que deis una vuelta porque seguro que os llevais unas cuantas recetas a vuestro Cookbook!!

Yo ya conocía su blog y poco a poco voy viendo todas sus recetas, y de repente, los vi… me llamaron… Los rollitos de canela hacían entrada en mi vida….

Ya tenía la receta y de repente, llegó el fin de semana y el día más aburrido de toda mi vida. Ya no había excusa…. ¡¡¡Manos a la obra!!!

Esta receta es una pequeña variación de la receta básica, ya que al estirar la masa, le añadimos un poco de crema de queso tipo Philadelphia, y en el relleno, le añadimos nueces picadas y algunas cosillas más.

CHEESECREAM CINNAMON ROLLS (Receta adaptada de Joy The Baker)

Para la Masa

  • 7 gramos de levadura seca de panadería (2 cucharaditas)
  • 1/2 cucharadita de azúcar blanca por un lado, y 1/4 de taza (60gr) por otro.
  • 1/4 taza (60ml) agua tibia
  • 1/2 taza (120ml) leche a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 cucharadita esencia de vainilla
  • 1 huevo más 1 yema
  • 2 + 3/4 taza (320gr) harina de trigo tamizada
  • 3/4 cucharadita de sal
  • 120 gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente

Para el relleno

  • 1/2 taza (110gr) azúcar blanca
  • 1/4 taza (50gr) azúcar moreno
  • 50 gr nueces picadas (o 25 gr nueces y 25 gramos nueces pecanas u otro fruto seco que nos guste), uniformemente picaditas
  • 3 cucharaditas de canela
  • 1/2 cucharadita sal
  • 1/2 cucharadita jengibre
  • 1/4 cucharadita nuez moscada
  • 100 gr queso crema tipo philadelphia
  • Mantequilla derretida para fundir (unos 60 gr)

Realmente aquí podemos ponerle lo que nos guste: pasas, otros frutos secos, otras especias, arándanos, miel, pepitas de chocolate… o simplemente dejar la mezcla de canela y azúcar.

Para el Icing

Aquí pasa algo similar que con el relleno. Podemos dejarlo sin cubrir, ponerle chocolate, caramelo, azúcar cande, pero lo más típico, es hacerle el clásico icing de glasa típicamente americano.

Yo le puse un poco de sirope de chocolate, pero lo más típico es mezclar 1/4 taza de leche (60 ml) con 2 tazas de azúcar glass( gr).

En mi opinión, no necesitan nada para estar deliciosos. No es necesario nada que le quite un ápice de sabor a estos bollitos.

Y ya sin más empezamos con el proceso de preparación. Aquí tengo que confesar que he hecho un poco de trampa. Este verano compré a Pani, mi Panificadora en Lidl, que la adoro, la amo, porque desde que está en casa, se acabó el llenarme de masa hasta las pestañas amasando. Pero yo os voy a explicar cómo hacerlo a mano y con panificadora.

Preparación a mano

Para preparar la masa a mano, en primer lugar, ponemos en un vaso el agua, la media cucharadita de azúcar y la levadura. La dejamos reposar unos 6-7 minutos. Esto lo haremos igualmente aunque usemos la panificadora o cualquier otra amasadora eléctrica.

Una vez que ha reposado la levadura le añadimos la leche, el resto de azúcar blanca, azúcar moreno, vainilla y el huevo y la yema. Lo mezclamos bien.

Seguidamente le añadimos la harina tamizada y la sal, y movemos para que se integre todo bien. Si lo hacemos con una amasadora eléctrica, amasamos durante 4 o 5 minutos a velocidad media.

Una vez esta todo integrado, añadimos la mantequilla a temperatura ambiente cortada en cubitos y amasamos durante 6 minutos. Mezclamos todo bien hasta que se nos haya formado una bola.

Preparación con panificadora

Preparamos la levadura exactamente igual que he explicado antes, y en este caso, colocamos todo en el cuenco de la panificadora siempre poniendo primero los líquitos y por último la harina. Yo lo puse en este orden: Leche, vainilla, azúcar blanca, azúcar moreno, sal, huevo y yema, harina, mantequilla y levadura.

Programamos en el 7: masa para pasta, que nos amasará durante 15 minutos y nos deja la bola de masa estupenda, y sin mancharnos!!! 🙂

A partir de aquí, actuamos de la misma forma, y si, nos pringamos!!!

Cogemos la bola de masa y la colocamos en la encimera enharinada. La amasamos a mano y si es necesario añadimos un poco más de harina hasta que la bola no se nos pegue, pero sin pasarnos, para que no nos quede tan dura que no la podamos manejar después.

Colocamos la masa en un bol, la tapamos, y la dejamos levar al menos 2 horas, hasta que doble su tamaño.

Mientras leva la masa, preparamos el relleno, que no tiene dificultad ninguna, simplemente mezclamos bien todos los ingredientes para que después queden repartidos de forma uniforme. Apartamos hasta que lo utilicemos.

Como he dicho antes, esto del relleno es una cosa muy personal. Evidentemente, para no faltar a la esencia de este bollo, el azúcar y la canela son imprescindibles, pero a partir de ahí, podéis ponerle lo que os de la real gana.

Una vez que la masa ha doblado el volumen, la cogemos y amasamos un poquito, enharinándola levemente para que no se nos pegue. La dejamos descansar después de este amasado 5 minutos, y comenzamos a estirar.

Estiramos con el rodillo y formamos una plancha de 25x25cm. Esto de la medida intentad que las medidas se ajusten, porque así os quedará todo más uniforme después.

Sobre esta plancha, untamos uniformemente el queso en crema como si untaramos una tostada. Ahora lo plegaremos y el queso quedará integrado en la masa. Esto le da un toque muy rico, esponjosidad y humedad a la masa cuando horneemos los bollitos.

Una vez untado el queso, hacemos el plegado de la masa. Para esto, doblamos en tres partes, es decir, cogemos un extremo y lo llevamos un poco pasado el centro, y al otro extremo, le hacemos el doblez donde acaba el primer extremo, quedando por encima de él, como si doblaramos una carta que va metida en un sobre largo horizontal.

Ahora repetimos la operación con los extremos abiertos, de forma que nos queda un cuadrado muy grueso y con muchas capas. Siento no haber hecho fotos del plegado, cuando lo repita le haré las fotos y las pondré, pero mientras, si miráis el enlace de Joy The Baker, ella tiene fotos de este plegado.

Una vez que tenemos la masa plegada, le damos la vuelta dejando las juntas hacia abajo, y comenzamos a estirar.

En este estirado, no os preocupéis si os sale queso por los lados, es normal, ya que el queso esta entre las capas y al presionar con el rodillo se escupe por los laterales.

Formamos una plancha de 25x50cm más o menos.

Una vez estirado, cogemos la mantequilla que habremos derretido y pintamos la superficie. Guardamos el resto de mantequilla para pintar los rollitos antes de hornear. Repartimos bien el relleno y presionamos para que se fije. En uno de los lados cortos, dejamos unos 3 cm sin relleno, para poder pegarlo y sellar el rollito.

Ahora pasamos a enrollar la masa. El largo del rollito serán los 25 cm, es decir, el lado corto, así que enrollamos de lado corto a corto, empezando por el lado donde no hemos dejado los 3 cm. Cuando tenemos el rollo, sellamos bien para que no se nos salga el relleno.

Ahora cortamos en porciones de 2-2,5cm y vamos colocando en la bandeja donde vamos a hornearlos con una leve separación entre ellos. Una vez todos colocados, volvemos a tapar y dejamos levar 1  hora y media. Si lo queremos recién hecho por la mañana, podemos dejarlo en el frigorífico toda la noche, que enlentece el proceso de levado. Solo tenemos que dejarlo a la mañana siguiente 15 minutos a temperatura ambiente y hornear.

Finalmente, pintamos con el resto de la mantequilla e introducimos en el horno precalentado a 180º, dejando hornear unos 30 minutos, hasta que esten doraditos y al introducir un palillo en la zona central salga limpio. Mientras hornea, preparamos el icing, si es que le ponemos.

Pasamos el molde a una rejilla y si queremos, volvemos a pintar ligeramente con mantequilla derretida (yo no lo hice) y dejamos enfriar 5 minutos. Ponemos el icing y servimos inmediatamente. Como más ricos están son calentitos!!!

De todas formas, si se nos enfrian o si los comemos por la tarde o al día siguiente, 30 segundos de microondas y estan igualmente deliciosos!!!!!

Y aquí hemos terminado!!!!! Puede parecer un poco lío, pero de verdad que cuesta más explicarlo que ponerse manos a la obra. No os vais a arrepentir. Seguro que se convierten en una de vuestras meriendas-desayunos de fines de semana o días lluviosos favoritos.

Y sin más, me despido, muy contenta por haberos traído esta delicia, y por favor, llenar vuestro otoño de Cinnamon Rolls!!!!

Un beso. Sara

CHOCOLATE LAYER CAKE FROM THE PRIMROSE BAKERY

Hola queridos míos.

Hace mucho tiempo que no paso por aquí. Por motivos de fuerza mayor no he tenido tiempo ni muchas ganas de escribir, pero ya estoy de vuelta. No puedo decir que las pilas esten cargadas a tope, pero si que tengo cosas que contar.

Como ya me he ausentado bastante, no me voy a andar por las ramas y ya que vuelvo, ¡¡vuelvo por la puerta grande!!

Ya os he confesado en alguna ocasión que de toda la repostería, lo que más me gusta hacer son cupcakes, pero últimamente, me he aficionado y mucho, a hacer en cada ocasión especial una de esas tartas de pisos cubiertas de crema llamadas Layer Cakes. ¡¡Me encantan!! Dan tanto juego de sabores y combinaciones que cuando encuentras una que te encanta, hasta te da coraje cuando la repites por no seguir experimentando.

También os he confesado en alguna ocasión mi profundo amor a The Primrose Bakery, esa pastelería londinense que tuve la suerte de visitar el año pasado y que cada receta nueva que pruebo de su libro se convierte en un orgasmo reposteril.

Por eso hoy os traigo una de las recetas sacadas de ese libro que más juego me ha dado, su básico Chocolate Layer Cake. Esta tan húmedo, tan esponjoso, nada empalagoso, con verdadero sabor a chocolate…. una delicia!!! De todos los bizcochos de chocolate para tartas que he probado hasta ahora, es sin dudarlo un segundo mi favorito, y no sólo el mío, sino también el de mis “catadores”. Ellos van haciendo un ranking con mis pasteles, y este siempre lo piden.

Y bueno, no os hago esperar mucho más, vamos encendiendo los hornos que llevan 5 meses apagados!!!!

Lo que vamos a hacer es que primero pongo la receta del bizcocho, y después los distintos frostings de las diferentes presentaciones que he hecho de esta tarta:

CHOCOLATE LAYER CAKE CON CHEESECREAM DE NUTELLA

 

CHOCOLATE LAYER CAKE CON CHEESECREAM DE OREO

 

CHOCOLATE LAYER CAKE CON EL MEJOR ICING DE CHOCOLATE DEL MUNDO MUNDIAL

CHOCOLATE LAYER CAKE FROM THE PRIMROSE BAKERY (Del libro “Cupcakes from The Primrose Bakery”)

  • 230gr chocolate para fundir de buena calidad (alrededor de 70%cacao)
  • 170gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 350gr azúcar moreno
  • 3 huevos L (separaremos claras y yemas)
  • 370gr harina de trigo, tamizada
  • 1 y 1/2 cucharadita de polvo de hornear (baking powder, levadura royal)
  • 1 y 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 500ml leche semi-desnatada a temperatura ambiente
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • (Opcional) 1 cucharadita de canela (yo se la puse en una ocasión y le daba un toque muy rico. Esto es cosecha de la casa jeje)

Antes de empezar a preparar los bizcochos, pesamos y preparamos todos los ingredientes, y encendemos el horno a 170-175º si es calor arriba y abajo, o a 160º si encendemos el ventilador del horno. Hay que recordar que si le ponemos una temperatura excesiva, tanto los bizcochos como las cupcakes se nos abombaran y romperan por el centro, por eso debemos poner la temperatura más baja si encendemos el ventilador de nuestro horno, ya que coge más temperatura al repartir el calor por el aparato.

Una vez todo preparado, engrasamos los moldes y empezamos a procesar.

En primer lugar, partimos el chocolate en trocitos y derretimos. Esto, como siempre, lo podemos hacer de dos formas. Una es al baño maría y la otra y más cómoda es derretir en el microondas, teniendo en cuenta que debemos ponerlo en tandas de 40-50 segundos, ya que si lo dejamos más tiempo el chocolate se nos quemará y habrá que tirarlo. Tras cada tanda sacamos, movemos un poco y volvemos a meter. La verdad es que a mi me suele llevar 2 tandas, en invierno alguna vez 3, pero la 3ª es de unos 20-30 segundos. Una vez que hemos fundido el chocolate lo dejamos templar al aire libre. Es importante que haya enfriado porque si no fundiremos la mantequilla y no nos saldrá igual el bizcocho.

Mientras enfría el chocolate, seguimos con nuestra preparación.

Con nuestra batidora eléctrica, ponemos la mantequilla con el azúcar, y batimos hasta que nos quede una crema, que en esta ocasión no será pálida al tratarse de azúcar moreno, pero tendrá una textura cremosa y espumosa. Añadimos las yemas de los huevos ligeramente batidas .

Por otro lado, mezclamos la leche con el extracto de vainilla y por otro tamizamos juntas la harina, levadura, bicarbonato y sal.

Cuando el chocolate haya enfriado, lo añadimos a la mezcla de mantequilla-azúcar-yemas, e integramos bien.

A esta mezcla le añadimos tanto la mezcla de leche como la mezcla de harina de la siguiente forma: 1/3 harina, 1/2 leche, 1/3 harina, 1/2 leche y el último 1/3 harina.

Una vez que tenemos esto, cogemos las claras de huevo y las montamos. Estaran listas cuando al sacar las varillas se nos formen picos.
Cuando esten montadas, las añadimos cuidadosamente con una paleta a la mezcla anterior, con cuidado de no batir más, ya que perderíamos el aire de las claras.

Una vez que todo esta integrado, repartimos en los dos moldes a partes iguales y horneamos unos 35-40 minutos, o hasta que al introducir un palillo salga limpio. Ya sabeis que yo esto de los tiempos de horneado lo controlo regular, pero el palillo nunca falla!!!

Sacamos del horno y dejamos unos 10 minutos dentro del molde. Después desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Si lo hacemos de un día para otro tendrá un sabor mucho más intenso, pero si hacemos esto, cuando se han templado a temperatura ambiente, los envolveremos en papel film y, o bien lo metemos en el frigo, o si es invierno, los dejamos en un lugar fresco, pero siempre envueltos!!

Y así hemos hecho nuestros deliciosos bizcochos de chocolate para una tarta de pisos. Podemos ponerle los pisos que queramos, pero intentar siempre que sean iguales, para poder hornear juntos el mismo tiempo y porque estéticamente quedan mucho más monos!!

El siguiente paso es cubrirlo. Yo no soy amiga del fondant. No me gusta, ya lo he dicho. Yo prefiero mil veces que un bizcocho este rico, que tenga sabor, y una buena crema que le de jugosidad antes que un bizcocho preciosísimo pero con fondant empalagoso y un bizcocho sequillo. Seguramente no he dado con la tarta de fondant adecuada, pero mientras tanto me quedo con mis cremas para cubrir las tartas.
Eso si, el fondant me parece genial para hacer adornitos y colocarlos en las tartas, pero nada de cubrirlas!!!

Como os he dicho antes, esta tarta la he hecho varias veces y cada vez con una cobertura diferente, y como he dicho que iba a volver por la puerta grande, os las voy a enseñar todas!!!

CHEESECREAM DE NUTELLA

Con estas cantidades pude cubrir la tarta, hacerle adornos con la manga y aún así me sobró para que mi madre la rebañara y se la untara a todo lo que pillaba, así que si adaptais cantidades os irá más justo.

  • 500gr queso tipo Philadelphia
  • 250gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 250-300gr azúcar glass
  • 3 o 4 cucharadas grandes bien colmadas de nutella, eso a gusto del consumidor.

En primer lugar batimos la mantequilla con el queso hasta que no nos queden grumos y se nos forme una crema.

Vamos añadiendo el azúcar glass poco a poco. Es absolutamente imprescindible tamizarla, sino nos saldrá un desastre de crema!!

Finalmente añadimos la nutella, al gusto, y si fuera necesario un poco más de azúcar glass. esto como siempre, según lo golosos que sean los comensales.

Yo tuve que refrigerar la crema un par de horas, porque esto lo hice en verano y ya se sabe lo que pasa en Sevilla en verano. Se me derretía en dos segundos!!! Cuando monté la tarta, mientras la recogían, la tuve que meter en el congelador para que aguantara el camino en coche.

No os voy a decir que esta riquísima, que es una bomba chocolatil pero es una delicia, y sino, que la cumpleañera destinataria de esta tarta se pase por aquí y nos comente ella. ¡¡¡¡Lola, pronunciate!!!

CHEESECREAM DE OREO

Con estas cantidades pasa lo mismo que antes, así que ya sabéis, un poco menos de cada ingrediente y listo.

  • 500gr queso tipo philadelphia a temperatura ambiente
  • 250gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 300gr azúcar glass
  • 8-10 galletas oreo picadas (la verdad es que no me acuerdo de la cantidad. Iba picando las que salían rotas y no valían para decorar, pero esto como siempre, a gusto del consumidor!!!)

Batimos la mantequilla con el queso hasta que nos quede una crema sin grumos, añadimos el azúcar glass tamizada hasta que nos quede una crema consistente y añadimos las galletas picadas.

Refrigeramos un rato y lista para cubrir!!!!

La tarta la decoré con galletas oreo (en realidad eran de marca blanca, pero es que mi economía no estaba como para derrochar dinero en oreos) Esta decoración esta sacada de una receta de mi querida Alma, de “Objetivo:cupcake perfecto”. Alma es genial, acaba de sacar un libro que recomiendo al 1000%, pero sobre todo os recomiendo leer su blog, porque es una maravilla y porque con toda seguridad hará vuestra vida un poquito más dulce.

EL MEJOR ICING DE CHOCOLATE DEL MUNDO MUNDIAL (Para mi)

Esta receta, como muchas de las recetas que hago, se la debo a Bea, de “El Rincón de Bea”. Yo sigo muchos blogs de cocina, pero el de Bea es especial.

Hasta que la encontré, no había hecho otra cosa que no fuesen tartas de chocolate y galletas, o como mucho Mi Tiramisú.

A mi me fascinan los Estados Unidos, y encontré a Bea a través del “Foro de Nueva York”, mientras preparaba mi viaje a la Gran Manzana. Desde entonces, me entró un gusanillo por hacer lo que ella hacía, que fui alimentando a medida que mis “catadores” se iban relamiendo con cada nueva receta.

Bea es, sin duda, mi bloguera de referencia. Cuando no tengo muy claro qué hacer, dudo entre algunos libros o me da miedo o pereza arriesgarme, siempre acudo a ella, porque sé que es un éxito asegurado. Hasta ahora nunca “me” ha fallado.

En este caso, por mi cumple, hice un par de tartas para celebrarlo en familia. Una de ellas fue este Chocolate Layer Cake con un nuevo frosting de chocolate que Bea había publicado en su última receta. Lo probé y ya podéis leer el en título que para mi, es el mejor del mundo mundial!!

  • 300gr azúcar glass
  • 30 gr cacao en polvo valor
  • Una pizca de sal
  • 150gr queso tipo Philadelphia
  • 225 gr mantequilla a temperatura ambiente
  • 250gr chocolate para fundir (70%cacao)
  • 180ml nata fresca (sour cream o creme fraiche. Yo la compro en mercadona, al lado de las mantequillas)

En primer lugar derretimos el chocolate y lo dejamos templar. Lo derretimos como hemos explicado en la preparación del bizcocho.

Batimos la mantequilla y el queso, hasta que quede una crema sin grumos. Añadimos el cacao en polvo y después el azúcar glass y la sal, todo tamizado. Es imprescindible tamizar!!

Echamos el chocolate derretido y enfriado, e integramos bien. Importantísimo que ya este frío, sino la hemos liado y bien!!

Finalmente añadimos la nata fresca y mezclamos todo bien.

Es absolutamente maravilloso. Me salió la cantidad perfecta para cubrir generosamente la tarta y está delicioso, suave, cremoso, sin ese sabor a mantequilla de otros buttercreams… perfecto!!!

 

Y con esto, termino esta entrada tan larga!!

Ya os dije que volvía por la puerta grande, y es que tenéis tres recetas al precio de una!!!

Ya me despido sin prometeros de verdad que a partir de hoy, me veréis más a menudo por aquí!!

Un beso gigante. Sara

Muffins de Chocolate con chips de chocolate

Hola amigos!!!

Últimamente os tengo totalmente abandonados, pero es que apenas me da tiempo de escribir!!

Haciendo una lista mental, estoy pendiente de acabar de contaros el viaje a londres con mi familia, tengo por ahí una lasaña, una tarta de plátano y chocolate blanco, un potaje de garbanzos, y un post sobre cómo hacer yogurt casero. A ver cómo me voy organizando!!

De momento, hoy os traigo algo facilísimo y pecaminoso….MUFFINS DE CHOCOLATE con TROCITOS DE CHOCOLATE!!!

De muffins de chocolate, podéis encontrar en la blogosfera gastronómica miles de recetas para chuparse los dedos, pero a mi me gustó especialmente la receta de Nuria, de “Las Recetitas de Mirasens”.El blog de Nuria es precioso, tiene unas recetas maravillosas, y unas fotos… espectaculares!!!. No descubro nada nuevo cuando digo que en la sencillez esta el éxito, y en el caso de “Las Recetitas de Mirasens” esto es una verdad como un templo!! Os animo a todos a que os paséis por el blog,veréis como salís con varias recetas en vuestra libretita de cocina!!!

Sin perder más tiempo, me pongo con la receta!!

MUFFINS DE CHOCOLATE CON TROCITOS DE CHOCOLATE

(Receta de Nuria de “Las recetitas de Mirasens” con alguna pequeña modificación) (Ingredientes para 12 muffins)

  • 230 gr harina todo uso
  • 50 gr cacao en polvo (yo usé valor)
  • 50 gr chocolate negro fundido
  • 200 gr azúcar
  • 16gr levadura en polvo
  • 2 yogures griegos naturales
  • 80 gr aceite de girasol (yo usé de oliva porque no tenía de girasol, pero para la próxima vez lo tendré)
  • 2 huevos
  • 4 cucharadas de leche entera
  • 100 gr pepitas de chocolate
  • 1 pizca de sal

Para comenzar a preparar éstas muffins, tamizamos la harina, cacao, levadura y sal y reservamos la mezcla.

Por otro lado, en nuestro bol de la batidora, ponemos el aceite, los huevos, el azúcar, el chocolate derretido y templado, los yogures y la leche, y batimos bien hasta tener una mezcla homogénea. Podemos añadir las pepitas de chocolate en este punto o dejarlas para el final.

Finalmente, añadimos la mezcla de harina poco a poco, batiendo justo lo necesario para incorporar. Nunca batir demasiado.

Llenamos las cápsulas de muffins bastante, casi hasta arriba, e introducimos en el horno precalentado a 180º.

Llenar bastante las cápsulas nos ayudará a que suban y sean bien hermosonas las muffins.

Horneamos durante unos 20-25 minutos, o hasta que al introducir un palillo esten bien hechas.

Como veis, es una receta muy fácil, y os aseguro que no os vais a arrepentir. Estan deliciosas, súper chocolatosas y muy jugosas. Vais a relameros desde el primer hasta el último bocado!!!

Y con esto, me despido hasta la próxima receta, que espero sea muy pronto!!

Un beso. Sara

 

Domingo de Pregón: Torrijas

Como muchos ya sabéis, soy una enamorada sin remedio ni descanso de mi ciudad, Sevilla.

Me enamoran sus calles, sus rincones, su olor, sus leyendas, sus fiestas, su sol… y es bien sabido por todos, que Sevilla en primavera…. no deja indiferente a nadie.

Mi ciudad es esta época, más que nunca, tiene un color especial, y hoy en la ciudad, es un día especial. Hoy es el Domingo de Pregón.

En mi ciudad, para creyentes, y muchísimos no creyentes, se avecina la Semana Grande, nuestra Semana Santa, y por tanto, la ciudad luce magnífica, y huele a maravillas.

Huele a incienso, el azahar ha teñido de blanco los naranjos que custodian casi cada calle de la ciudad, y ese olor si que es algo que no se puede describir… hay que venir y sentirlo. Incluso huele a sol, y como estamos en Domingo de pregón, con la ciudad en “capilla”, desde hoy, huele a Torrijas!!!!

Por eso yo, he decidido traeros una muestra gastronómica dulce de la Semana Grande de mi ciudad.

¡A esta es!

TORRIJAS

Cuando uno se decide a hacer torrijas, lo primero que debe hacer es buscar un buen pan. Hoy en día, venden panes de torrijas de todo tipo en cualquier panadería o supermercado, pero yo quería hacer “la gracia” completa y me he animado a hacer mi propio pan.

Para ello, como casi siempre, acudí a la blogosfera gastronómica, donde mis sabios gastronómicos de cabecera siempre me llevan por el camino correcto.

De todas las recetas que vi, me gustaron dos especialmente.

La primera, la vi en un blog que he descubierto recientemente gracias a nuestro Rubén, Mercado Calabajío. Esta receta me encantó y prometo probarla próximamente y contaros los resultados.

La segunda, por la cual me decanté, es la receta de pan de torrijas de mi queridísima y admiradísima Su, de Webos Fritos. Sus recetas son un éxito asegurado, así que por ser mi primera vez, nadie mejor en quien confiar para mi pan!!!

Una vez hecho el pan, para hacer las torrijas en si, yo os voy a proponer mi receta, pero el mundo torrijil es un mundo muy personal y muy casero, cada familia tiene su propia receta, y eso, precisamente, es lo mejor. ¡¡¡Anda que no se disfruta en ésta época probando torrijas a diestro y siniestro!!!

En fin, vamos a Torrijear!!!!

PAN DE TORRIJAS (Receta de Su, de Webos fritos)

(Receta para 16-18 Torrijas)

  • 350 gr de leche tibia
  • 1 cucharada de miel
  • 40 gr de levadura fresca de panadero
  • 550 gr de harina de fuerza (Yo al final añadí unos 50 gr más para manejarla mejor)
  • 5 gr sal

En primer lugar, en un bol, puse la leche con la miel. Mezclé muy bien y depués añadí la levadura bien desmigada. Contiué mezclando hasta disolver bien la levadura.

Después se añaden 400gr de harina y la sal. se integra bien con una cuchara de madera y cuando esta bien integrado añadimos el resto de la harina para comenzar a amasar.

Ya podemos pasarnos a la encimera para hacer un buen amasado a mano.

Una vez que tenemos nuestra masa, formamos una bola y la dejamos reposar 5 minutos.

Preparamos la bandeja de horno y ponemos a precalentar el horno a 200º calor arriba y abajo.

Pasados los 5 minutos, formamos con nuestra bola de masa una barra, colocamos en la bandeja de horno y dejamos reposar 10 minutos.

Pasados los 10 minutos, le hacemos a la barra las marcas de las rebanadas, sólo superficialmente, e introducimos en el horno.

Horneamos unos 30 minutos, hasta que esté bien tostadito.

Sacamos y dejamos reposar un par de horas antes de hacer las torrijas.

En casa, los picos nos los comimos a bocados, porque el pan está simplemente espectacular!!!

Esta receta es buenísima, y apenas tiene tiempo de reposo, con lo cual es muy fácil y muy práctica. Como ya dije antes, garantía de éxito asegurada!!!

PREPARACIÓN DE LAS TORRIJAS

Una vez que ya tenemos nuestro pan, lo cortamos en rebanadas que habíamos  señalado antes y lo apartamos.

Las torrijas pueden ser de dos formas, de leche o de vino. En casa, hay que hacerla de las dos formas, porque a mi padre no le gusta la leche.

Torrijas de leche (10 torrijas)

  • 1 l leche semidesnatada
  • 1 cascara de limón no muy grande
  • 1 cascara de naranja no muy grande
  • 2 ramas de canela
  • 2 cucharadas de azúcar

Ponemos todos los ingredientes a hervir en un cazo. Una vez que ha hervido, retiramos y dejamos reposar hasta que temple, colamos y dejamos solo la leche.

En esa leche vamos mojando nuestras rebanadas de pan, procurando que se empapen muy bien, ya que son unas buenas rebanadas y no queremos que se nos queden duras.

Torrijas de vino

Para estas torrijas usamos vino dulce. No os digo ninguno en concreto, porque lo ideal es que cada uno use el vino que más le guste. Para preparar el almíbar rebajamos el vino con un poco de agua. Si os digo la verdad, no seguí medidas, puse un vaso de vino y le añadí un poco de agua hasta que me gustó la consistencia y el sabor. No añadí mucha cantidad de agua.

Una vez que las torrijas están empapadas, las pasamos por huevo y las freímos en aceite bien caliente. En total usé 4 huevos.

No freirlas demasiado, sólo hasta que estén doraditas.

El proceso de empapar y freir se va haciendo simultáneamente.

FIN DEL PROCESO Y ALMÍBAR DE MIEL

Conforme vamos acabando de freir las torrijas, vamos colocándolas en una bandeja con papel de cocina para que elimine el exceso de aceite.

Una vez que se han enfriado, preparamos un almíbar de vino y miel que será el almíbar que acompañe a las torrijas en su presentación.

Para ello usé:

  • 500 gr miel
  • 100ml vino dulce
  • 50ml agua
  • Canela en polvo

Ponemos todos los ingredientes y mezclamos bien hasta que nos quede un almíbar no demasiado espeso. La cantidad de vino y agua puede variar en función del gusto de cada cocinero.

Finalmente, colocamos en una fuente las torrijas, bien de miel, o bien de vino, y vamos regando con el almíbar para que se mantengan bien húmedas y jugosas.

Y con esto hemos terminado nuestras torrijas. Tengo que reconocer que es la primera vez que las hago, pero la verdad es que el resultado ha sido estupendo. Estan muy muy jugosas y sabrosas, sin estar excesivamente “empapuchadas”. Y los almíbares tienen un sabor muy rico.

Ahora solo espero que durante esta semana y sobre todo la semana que viene, vuestras casas se llenen de torrijas y disfrutéis, ya sea en casa, o de escapada, estas vacaciones de Semana Santa.

Un beso. Sara

Voulez-vous un macaron?

París……. Bien vale un macaron!!!

La receta que os traigo hoy me transporta a una de mis ciudades favoritas del mundo, la capital francesa, la ciudad de la luz, del amor…

Tengo la inmensa suerte de conocer cada rincón de la ciudad, por eso, en cuanto cayó en mis manos el libro de Annie Rigg “Macarons, un postre delicioso y chic”, no tardé en ponerme manos a la obra y por un ratito, traerme una de las estrellas de las pastelerías francesas a casa.

Citando el artículo de wikipedia sobre el macaron:

“El macaron apareció en la Edad Media, diversificándose hasta alcanzar nuevas formas y nuevos sabores. Oriundo de Italia, el macaron pasó a Francia en el Renacimiento.

Muchas son las ciudades que pretenden su autoría, y múltiples son las leyendas que se crearon alrededor de este dulce a base de clara de huevo, almendra y azúcar.

Algunos textos recogen una receta de macaron que regaló una confitería omeya a un califa otomano en el siglo XV en Siria. En aquel entonces, el dulce se conocía bajo el nombre de louzieh.

Otros afirman que este ‘ombligo del monje’ fue creado en 791 en un convento cerca de Cormery, otros dicen que Catalina de Médicis lo llevó desde Italia.

En el País Vasco francés, el macaron apareció en San Juan de Luz gracias a la iniciativa de un pastelero, M. Adam, que regaló algunos a Luis XIV por su boda en 1660. Desde entonces, los descendientes del pastelero perpetúan la tradición.

En la corte parisina de Versalles, miembros de la familia Dalloyau, cuyos descendientes fundarían más tarde la casa gastronómica del mismo nombre, sirvieron macarons a la realeza de la entonces gobernante casa de Borbón.

En Lorena, el macaron apareció bajo los auspicios de las Señoras del Santo Sacramento, con una receta que se ha mantenido secreta desde el siglo XVIII. La receta de los macarons de Boulay, fiel a la receta original, surgió en 1854. Estos manjares se caracterizan por una costra crujiente y un interior cremoso.

En la década de 1830 los macarons ya se servían de dos en dos con un relleno de mermeladas, licores y especias. El macaron popular en la actualidad es el macaron Gerbert, creado en los años 1880 en el barrio parisino de Beleville. A continuación, se dio a conocer al público gracias a dos establecimientos: el salón de té Pons del Barrio Latino de París, que ahora ya no existe, y la famosa casa Ladurée, que a partir de mediados del siglo XX les dio un tono pastel u otro para diferenciarlos en función de su sabor.

El macaron tal y como se conoce en la actualidad fue inventado por esa misma pastelería,que también introdujo la noción de «macarons del tiempo» para referirse a aquellos que están a la venta durante tres meses.”

Siempre había oído decir que el mundo macaron es algo difícil, y que cuesta cogerle el punto, y no voy a quitarles razón, pero bajo ningún concepto quiero que descartéis hacerlos en casa, porque os garantizo que los dos primeros saldrán algo más regular, pero el tercero ya os sale perfecto!!!!

Los macarons admiten multitud de sabores, rellenos, colores y combinaciones, pero para empezar, vamos con la receta básica, a la que solamente le añadí un poco de ralladura de limón para darle un poco de sabor.

La receta es la receta básica del libro “Macarons” de Annie Rigg, aunque yo he modificado un poco algunas cantidades, muy poco, pero la primera vez no me quedó una consistencia buena, y a la segunda salió perfecto.

Siqueréis adentraros en el mundo macaron os recomiendo mucho este libro. Trae multitud de sabores y rellenos, para que los combinéis a vuestro gusto, y además es muy económico.

¿Nos ponemos manos a la obra? Vamos!!!!

MACARONS BÁSICOS

(Receta para 40 bases o 20 macarons)

  • 110gr clara de huevo (3 huevos medianos)
  • 200gr azúcar glass
  • 120gr almendra molida o si es posible, harina de almendra.
  • 1 cucharada zumo de limón
  • 50gr azúcar blanquilla
  • ralladura de 1 limón
  • Colorante en pasta (yo los hice rosa y amarillo, pero lo podéis hacer del color que queráis)
  • Mermelada de frambuesa para el relleno

Para hacer los macarons, en primer lugar preparamos los ingredientes para después incorporarlos lo más rápido posible.

Es muy importante, yo diría que fundamental, tamizar la almendra y el azúcar glass. No estaría de más incluso que lo tamizaramos dos veces.

Separamos las claras de las yemas. Las yemas, las podemos usar para hacer alguna crema para el relleno, pero hoy estamos en el paso 1 y eso lo dejaremos para otro día.

Ponemos las claras de huevo en la batidora eléctrica o en el aparato que uséis para montarlas y comenzamos a montar. Añadimos el zumo de limón porque le da más cuerpo a las claras y cuando empiezan a montar, añadimos el azúcar blanquilla de poco en poco.

Cuando ya casi esta montada añadimos el colorante y la ralladura de limón y le damos las últimas vueltas hasta que quede bien repartido.

Una vez montada, añadimos la mezcla de almendra y azúcar glass.

Incorporamos con movimientos envolventes, para perder el menor aire posible de las claras.

Cuando todo este mezclado, la masa se habrá venido abajo, y os queda una masa espesa que si dejáis caer una cucharada, se ven perfectamente las ondas que hace al caer, no se fusiona con el resto de la masa.

Una vez que tengáis la masa lista introducimos en una manga pastelera o en un biberón con una boquilla redonda y procedemos a formar los macarons.

En una bandeja de horno con papel de hornear lo que queremos es formar círculos de unos 3,5-4cm de diámetro. Para ello, colocamos la boquilla en el centro y apretamos, para que la masa se coloque del centro a los extremos. No importa si nos queda con relieve o muy abultada, porque al dejarla reposar cogerá la forma de pastilla que queremos.

Repetimos esta operación hasta que se nos acabe la masa.

Dejamos reposar en la bandeja unos 30-40 minutos. Este paso es fundamental. Esto hará que la capa superior se seque formando una costra, así al hornear, no subirá y la masa saldrá por los lados formando la carácterística corona del macaron.

Una vez pasado el tiempo, sabremos que está listo para hornear porque al tocarlo, estará seco y endurecido y no se nos pegará la masa en el dedo al tocarlo.

Introducimos en el horno que hemos precalentado a 160º y dejamos unos 12 minutos.

Con la temperatura hay que tener cuidado, incluso estaría bien dejarlo a 150º. Tenemos que tener cuidado porque si coge más temperatura de lo que debe suben por el centro y se nos rompe el macaron.

A los 12 minutos sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Debemos dejarlo enfriar antes de retirarlo del papel porque si lo hacemos antes de tiempo se nos puede desprender la costra superior del resto del macaron.

Para retirarlo del papel, si lo hacemos con una espátula evitaremos por completo ese riesgo.

Una vez enfriados pasamos a rellenarlos. Esta vez decidí no complicarme mucho y los rellené de mermelada de frambuesa, pero podéis hacer el relleno que más os guste: buttercream de vainilla, chocolate, chocolate blanco, crema de queso… eso como siempre, al gusto del consumidor.

Y en cuanto al sabor, pues la verdad es que estaban muy ricos. Es cierto que para que el macaron tenga sentido deberíamos estar paseando por las calles de París, pero como eso desafortunadamente no ocurre todo lo que quisiéramos, nos conformamos con unos deliciosos macarons con un café o un chocolate al calentito en nuestra casa!!!

Espero que os haya gustado y que como siempre, compartáis los resultados conmigo!!!

Un beso. Sara

Minihamburguesitas con Queso Azul

Con un par de semanas de retraso, os traigo la cena que preparé para ver con unos amigos la Gran Final del Carnaval de Cádiz en el Gran Teatro Falla.

Yo soy sevillana, pero lo cierto es que adoro cada una de las provincias andaluzas y sus tradiciones y muy en especial, el Carnaval gaditano.

Desde que mi mente recuerda es una tradición ver la Final del Falla en casa, y este año, invité a unos amigos para darle emoción y disfrutarla en buena compañía.

Para cenar, preparé unas deliciosas Minihamburguesitas. Me encanta esta versión mini porque se comen muy bien. No hay necesidad de comerte una hamburguesa grande entera o de tener q partir por la mitad. Cada uno se come la cantidad que le apetezca.

La receta es de mi tía Eva. Mi tía Eva es perfecta en todo lo que se propone, y en la cocina, bajo mi punto de vista, no tiene nada que envidiarle a los mejores chefs que conocemos.

Esta receta que hice es básica, pero lo bueno de esto es que a partir de esta receta, podéis añadirle lo que se os antoje.

Vamos con la receta!!

MINIHAMBURGUESITAS CON QUESO AZUL

(Receta para 16 minihamburguesitas)

  • 500gr carne picada (yo uso una mezcla de cerdo y ternera)
  • Media cebolla muy muy picada (yo la pico con el robot)
  • 1 ajito no muy grande muy muy picadito también. En su defecto podéis usar ajo en polvo.
  • Sal
  • 1 y 1/2 cucharadita  de mostaza de Dijon (En su defecto, ponerle pimienta al gusto)
  • 1 cucharadita de ketchup
  • Perejil
  • 1 huevo
  • Si hiciera falta, poner una cucharadita de pan rallado para hacer la masa más manejable

Esta es la masa básica, pero a partir de aquí, podéis ponerle el ingrediente que queráis. Jamón, verduras, queso, frutos secos, especias…

Yo a esta le puse una cucharadita de queso cremoso.

Para hacer las hamburguesitas, mezclamos todo en un bol. Movemos bien y dejamos reposar para que se integren los sabores.

Pasado un rato, procedemos a formar las hamburguesitas.

Para que salieran iguales, yo hice bolas con una cuchara sacabolas de helado, y después aplasté las bolitas.

Si no necesitaramos tantas hamburguesitas, podemos congelar las que nos hayan sobrado, pero siempre y cuando no estén cocinadas aún.

En una sartén, ponemos una cucharadita de aceite de oliva a fuego medio-alto, y comenzamos a hacer las hamburguesitas.

En primer lugar sellamos por ambos lados, y después dejamos que se vayan haciendo.

Cuando ya están casi a nuestro gusto (podemos dejarlas poco hechas, muy hechas o en su punto) cuando le damos la última vuelta, colocamos encima un poco de queso azul o roquefort, y dejamos que se derrita encima.

Sacamos las hamburguesitas y las colocamos en los panecillos.

Los panecillos es la misma receta que mi PAN SÚPER-HÍPER-MEGA-FÁCIL ,pero formando panecillos del tamaño de las hamburguesitas.

Podemos colocarle la guarnición que más nos guste. Yo suelo poner varios boles con lechuga, tomate, salsas, champiñones… para que cada uno se vaya preparando su Minihamburguesita favorita.

Como véis, esta receta no tiene ninguna dificultad y os aseguro que están riquísimas!!!!

Espero que os atreváis y por supuesto que me lo contéis después!!!

Un beso. Sara

 

PD: De regalo, os dejo algunas de las agrupaciones que más me han gustado estos carnavales. Como veréis, tengo especial predilección por las comparsas!!!

“La Serenissima”. Segundo Premio de este año en la modalidad de Comparsas. Letra y música de Juan Carlos Aragón. Ha sido muy polémica por cantar en italiano, pero la verdad, es que cuanto más lo escucho, más me gusta. Vocal y musicalmente es una auténtica delicia. Actuación en la final.

“Los Duendes Coloraos”. Primer premio en Comparsas. Unas letras preciosas y un esfuerzo titánico para formar una comparsa en 15 días han sido su pasaporte a la victoria en éstos carnavales. Los hermanos Caparapa son sus autores. Actuación en la final.

“Ciudadano Zero” Comparsa de Tino Tovar y 3er premio en Comparsas. Una letra con mensaje, comprometida y crítica, junto con unas voces muy potentes han sido el fuerte de los campeones del año pasado con “Juana la Loca”. Actuación en la final.

“Los puretas del Caribe”. Primer premio de la categoría reina de los carnavales, las Chirigotas. Merecidísimo, han sido una sensación. Os pongo la actuación de semis porque personalmente me gustó más que en la final.

“Los Hinchapelotas”. Esta chirigota ha sido uno de los “cajonazos” más sonados este año. Para muchos, una de las mejores y sin embargo se han quedado en semis. A mi personalmente me han gustado mucho más que las otras dos finalistas (2º y 3er premio).

“Viva La Pepi”. Segundo premio en chirigotas. Para mi lo mejor es el personaje en si de “La Pepi”. Es la chirigota clásica, en su más puro estado. Os pongo la actuación de semis que me gustó más que en la final.

“Los Tuyos”. Tercer premio en cuartetos, aunque primer premio moral. Una penalización les arrebató la merecida victoria. No tiene desperdicio ver a ese Pedro en versión “cani”. Son buenísimos!!!

 

Espero que se os pegue un poquito del “Espíritu del Carnaval”.

 

 

 

 

 

 

Palmeritas de Jamón y queso

Lo que hoy os traigo es una de las recetas más fáciles, más rápidas y más monas que podéis preparar si se os presenta una visita y queréis quedar de maravilla con vuestros invitados.

El otro día viendo el programa Amasa+ de Canal Cocina  vi esta idea, y aunque yo ya había hecho algo parecido cuando hice éstos Rollitos de Hojaldre, las palmeritas son más bonitas a la hora de presentar en la mesa.

Como veréis, es muy muy muy fácil y cualquiera la puede hacer. Admite cualquier tipo de relleno y os aseguro que quedan riquísimas!!!

Vamos con la receta!!!

PALMERITAS DE JAMÓN Y QUESO

(Receta para 16-18 palmeritas)

  • 1 Lámina de hojaldre fresco (Yo este lo compré en Lidl, que me gusta bastante)
  • 1 tomate, salsa de tomate o tomate frito (lo que más os guste)
  • Jamón York
  • Mozzarella en lonchas
  • Queso azul
  • Orégano
  • 1 huevo

El primer lugar extendemos la lámina de hojaldre. Yo no la estiré más con el rodillo, le dejé el grosor que traía porque me parece que está perfecta.

Untamos un poco de tomate. para esto, podemos usar un tomate entero y restregarlo por el hojaldre para que deje el gusto, podemos poner salsa de tomate triturado o simplemente, tomate frito, lo que más os guste. No ponemos mucha cantidad, solo un poco para dar el gusto a tomate. si ponemos mucho al cortar las palmeritas puede ser muy incómodo el excedente de tomate.

Ahora ponemos el jamón york, la mozzarella encima, algunos trocitos de queso azul, pero no mucho, sólo para darle un poco de sabor, y finalmente un poco de orégano.

Yo he puesto éstos ingredientes, pero podéis poner los que más os gusten.

Ahora procedemos enrollar la masa para formar las palmeritas: nos colocamos el hojaldre delante nuestra como si de un folio se tratara, es decir, la parte más corta nos quedará en horizontal y el largo en vertical.

Enrollamos desde ambos extremos hacia el centro, de forma que nos queden dos rollitos que se unen en la parte central. Así ya tendremos la masa lista.

Finalmente, hacemos rodajitas con la masa enrollada, colocando esas rodajitas boca arriba en la bandeja de horno.

Pintamos con huevo e introducimos en el horno precalentado a 180º.

Dejamos unos 15-20 minutos en el horno, hasta que estén doraditas.

Sacamos del horno y ya podemos servir, para comerlas calentitas, aunque si os gustan frías, no seré yo la que os prohiba esperar un ratito antes de comerlas!!!

Como veis, más fácil, imposible, así que no me pongáis excusas para hacer vuestras palmeritas!!!!!

Como siempre, espero resultados!!!!

Un beso, Sara.

 

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